26.10.11
(debo el título porque tengo prisa)
arrancar temprano para no llegar tarde a ese trámite y después ver la vidriera que pronto cumplirá años y hay que cumplir con regalos en cada fecha indicada navidad reyes santo pascua día del arquero que cuando yo era chica no existía y era una mofa decirlo y ahora ya hay porque así compramos damos regalamos gastamos y corriendo que se escapa el colectivo para llegar a la oficina ya no se puede hacer trampa porque además de un número hay que poner el dedo la huella digital y ya estamos pensando cómo vamos a copiar eso si con jabon o chicle como sugiere holliwod en el nuevo james bond o yo que soy mas vieja digo mc giver que maestro en ese entonces creiamos en la imaginacion en la creatividad pero a no distraerse que aca bajamos y rapido que hay que firmar unos papeles para una rifa o que se yo sólo firmo porque tengo prisa y por fin llegué pero me piden que lleve un certificado que no tengo así que me preocupo toda la mañana pensando en qué momento iré a hacer ese trémite y por fin termina la hora de trabajar vamos a casa que tengo que cocinar pintar la caja bajar el nuevo episodio de la serie que miramos a la noche llamar a mamá antes de que se acueste que ya es tarde y todavia no preparé la ropa para mañana que hay que arrancar temprano para no llegar tarde a...
21.10.11
Premeditación
Hubiese querido encontrarme con el sentido. Después hablarle de mi. Finalmente ahogarlo y hacerlo sucumbir en el infierno.
vacío
al liberarse de todo
y dejarse ir
como un Nirvana
El vacío es la infinita paz
pero somos tan modernos
que no sabemos apreciarlo
y dejarse ir
como un Nirvana
El vacío es la infinita paz
pero somos tan modernos
que no sabemos apreciarlo
12.8.11
El vacío
Es un hueco en la espalda. Un espacio en la mente. Una canción en otro idioma. Un recuerdo que no regresa. Un agujero en el estómago. Una ausencia de alguien.
26.7.11
niños
Saltaba de la cama y corría a la cocina; sobre la mesa el pan tostado hacía firuletes de humo. La manteca, en un plato, ofrecía su cuerpo blando como tributo en este banquete matinal. Yo le arrebataba una tajada gruesa que se derretía sobre la miga tostada y se fundía con ella en un placer que ninguna otra comida puede recrear.
Eran diez, doce tostadas tibias que desaparecían junto a un tazón de leche con chocolate.
Mi hermano se apuraba del otro lado de la mesa, parecía que todo el pan del mundo era incapaz de saciar nuestro amanecer. "Están creciendo" decía mi abuela entre risas y bajábamos la taza vacía con un golpe seco sobre la mesa, apurados por llegar primero al patio, a ese lugar perfecto bajo el laurel del patio.
Todo ocurría en ese mundo; expediciones a mundos exóticos, preparaciones magistrales de barro que eran tortas y luego castillos y luego hombrecitos de planetas lejanos, que viajaban en trenes destartalados entre las ramas de los árboles, volando de una planta a otra, escalando las flores de copos de nieve y atravesando la jungla de tacos de reina, hasta llegar a la montaña infinita de escombros en la otra esquina del jardín, donde todo desaparecía en cuevas que husmeaban luego nuestros perros curiosos.
Y entonces, en una corrida hasta el patio delantero, nos llenábamos la remera de mandarinas y ahí nos quedábamos, escupiendo semillas sentados en el pasto, inconcientes de que estábamos siendo niños.
Eran diez, doce tostadas tibias que desaparecían junto a un tazón de leche con chocolate.
Mi hermano se apuraba del otro lado de la mesa, parecía que todo el pan del mundo era incapaz de saciar nuestro amanecer. "Están creciendo" decía mi abuela entre risas y bajábamos la taza vacía con un golpe seco sobre la mesa, apurados por llegar primero al patio, a ese lugar perfecto bajo el laurel del patio.
Todo ocurría en ese mundo; expediciones a mundos exóticos, preparaciones magistrales de barro que eran tortas y luego castillos y luego hombrecitos de planetas lejanos, que viajaban en trenes destartalados entre las ramas de los árboles, volando de una planta a otra, escalando las flores de copos de nieve y atravesando la jungla de tacos de reina, hasta llegar a la montaña infinita de escombros en la otra esquina del jardín, donde todo desaparecía en cuevas que husmeaban luego nuestros perros curiosos.
Y entonces, en una corrida hasta el patio delantero, nos llenábamos la remera de mandarinas y ahí nos quedábamos, escupiendo semillas sentados en el pasto, inconcientes de que estábamos siendo niños.
28.4.11
El buen sabor
Los sabores que nos gustan tal vez no sean ricos, como el arte no es bello sino que se lo considera históricamente así.
Una vez fui a la inauguración de un restaurant koreano, un extraño lugar (extraño a mis ojos occidentales). Había una mesa enorme llena de alimentos para degustar, una maravilla cada bocado, un descubrimiento, como con el huevo kinder, uno lo veía y no podía identificar sólo por verlo qué tenía dentro, había que morderlo, y a veces incluso así no era posible saber qué se estaba masticando. Desde la mesa de postres unos cubitos blancos con apariencia de acrílico opaco, con la opacidad del vidrio empañado, me llamaban. Los koreanos -que eran mayoría en el lugar- se relamían con esos cubitos. Tomé uno entre los dedos, era gelatinoso, una gelatina firme, densa. Cerré los ojos y lo puse en mi boca, y entonces recordé a mi abuela sentada al otro lado de la mesa contándome que cuando era niña había días que comía y otros que no, y que por eso yo no tenía que se mañosa y comer todo lo que me dieran. Con eso en la cabeza, mastiqué y tragué aquella cosa horrible. El estómago se quejaba, se retorcía y de a ratos creí que la fuerza de la norma social no iba a ser suficiente y yo iba a vomitar en alguna planta de las que adornaban los rincones. Pero pude aguantar. Tapé el sabor con tres o cuatro rollitos primavera, esos crocantes paquetitos de verduras tan sabrosos, cubiertos de picante salsa de ajo.
El buen sabor es un invento, una convención. Tal vez un aprendizaje.
15.4.11
Tábanos
Los tábanos venían una vez al año a firmar mis recuerdos, una vez al año de vacaciones a Río Negro en verano con los tábanos dando sus ocho vueltas antes de posarse a picar, zumbando en la memoria acarrean voces adolescentes que ahora deben ser graves y barbudas, el olor de las frambuesas doblando los tallos en turgente oferta de azúcar, todo viene con los tábanos y entonces no puedo ver más ni sexo ni amor porque hablar de tábanos es hablar de libertad para correr y trepar árboles y llenarse los bolsillos de nueces y dormir en carpa y amasar pan que se cuece en la fogata enroscado en una ramita verde sobre la llama.
14.4.11
agarofobia
Ese espacio en el que no naciste, lugar de ellos, otros, esos que no te quieren mirar.
Huellas invertidas de pies torcidos, como el arrastre de un cuerpo muerto.
Muerto muerto muerto bajo el sol turbio de la siesta de un lugar como este.
Polvo de las piedras rajadas en la luz de fuego, polvo de los que respiran junto a ellas, de los que caen junto a ellas, de los que mueren con los pies torcidos.
Edipo al menos se quedó ciego y evitó la espantosa visión del afuera.
Huellas invertidas de pies torcidos, como el arrastre de un cuerpo muerto.
Muerto muerto muerto bajo el sol turbio de la siesta de un lugar como este.
Polvo de las piedras rajadas en la luz de fuego, polvo de los que respiran junto a ellas, de los que caen junto a ellas, de los que mueren con los pies torcidos.
Edipo al menos se quedó ciego y evitó la espantosa visión del afuera.
13.4.11
la voz
La voz salió precipitada por el embate del viento. Amanecía en algún lugar, hacia allá fue la voz. Corrió sobre los árboles las piedras las antenas parabólicas los balcones de los más altos edificios. Atravesó el jardín y la gran magnolia en letargo otoñal. Buscó una ventana alta, pequeña, de bisagras azules. Allí hizo su nido, esperando que se abrieran los batientes y le permitieras entrar, entrar en tu noche, en tu pecho negro.
Nunca respondiste.
Nunca respondiste.
7.4.11
sueño
periférica te respiro
tu piel, tus marcas
lloro placer
tu piel, tus marcas
la yema quemante de tus dedos
es imaginaria
el deseo se enrosca en un capullono se elige
no se rasga
te intuyo en mi oquedadlloro placer
23.3.11
miradas
miro [mujer]
los sexos abandonados en la pálida arena de la discordia secular
y veo [intelectual]
hombres y mujeres como hojas de plátano en la deriva permeable de un instante.
un instante [abismo] perenne en la memoria y muerto
antes de nacer
los sexos abandonados en la pálida arena de la discordia secular
y veo [intelectual]
hombres y mujeres como hojas de plátano en la deriva permeable de un instante.
un instante [abismo] perenne en la memoria y muerto
antes de nacer
18.3.11
un incendio
horrible sensación de vulnerabilidad, de disposición a la catástrofe, no se, tal vez suma lo de japón que mantiene agitado el aire, la gran pesadilla que nunca quise tener, eso de que una mañana te despertás y ya no existe tu mundo conocido, esa cosa de la fatalidad que da vuelta lo vivido, y nunca más, peor que la dieta "desde hoy no podrá comer más esto", ese es un nunca más que depende de uno, o sea, es cuestion de voluntad, de elección, pero el otro es inapelable, esto nunca más como la muerte, como el olvido, como el tiempo...
29.11.10
Mi abuela
Mi abuela era un árbol
cuya memoria se agitaba con el viento.
En las tarde me encantaba columpiarme en sus brazos
y ver las cosas
desde la increíble altura de su infancia,
aunque a veces,
presionada por mis preguntas,
se le quebraban las ramas
y llorando
me dejaba en el suelo.
hermoso poema de Alberto Forcada, en "Poemas con Sol y con Son" (Aique)
cuya memoria se agitaba con el viento.
En las tarde me encantaba columpiarme en sus brazos
y ver las cosas
desde la increíble altura de su infancia,
aunque a veces,
presionada por mis preguntas,
se le quebraban las ramas
y llorando
me dejaba en el suelo.
hermoso poema de Alberto Forcada, en "Poemas con Sol y con Son" (Aique)
17.11.10
15
vivíamos de a dos
tres
cien
las patas en el río
los ojos en la cumbre
agitados
era verano
calor y lluvia
manos que tantean en la sombra
buscan un dragón
tejen
el recuerdo es una construcción ingrata
de algo que nunca existió
tres
cien
las patas en el río
los ojos en la cumbre
agitados
era verano
calor y lluvia
manos que tantean en la sombra
buscan un dragón
tejen
el recuerdo es una construcción ingrata
de algo que nunca existió
10.11.10
frontera
me extraña
el tiempo es un cuerpo laxo
sobre la playa Tristeza (allá en la patagonia)
yo soy
tal vez
parte de la piel
órgano
líquido que fluye dentro
o mana oscuro
en las fronteras de lo que vemos
me extraña
usted
lo sé porque hiere su lejanía
el tiempo es un cuerpo laxo
sobre la playa Tristeza (allá en la patagonia)
yo soy
tal vez
parte de la piel
órgano
líquido que fluye dentro
o mana oscuro
en las fronteras de lo que vemos
me extraña
usted
lo sé porque hiere su lejanía
8.10.10
Uno de estos días
Cuando bajés del colectivo, apoyés los dos pies en el suelo que te aguarda y sientas la resistencia de la tierra a tu fuerza viva en movimiento,cuando pensés tres veces más en las coincidencias y las probabilidades de encontrarte con él, con ella,cuando recordés la historia, la que contaron, la que sabías, la oficial y la que no se editó en manuales,cuando veas los rostros del hambre en la televisión con noticiero,cuando escuchés la música de las sirenas de alguno de los móviles que custodian la seguridad de la propiedad privada,cuando te escuchés hablando en una grabación radiofónica sobre los deseos de la gentes que nada tienen,cuando te despertés a la vida, la plenitud y la muerte eterna, recién ahí mirate por fuera,mirate como nunca lo hiciste,desnudate con la mirada,fotografiate,imprimite,pintate hasta desintegrarte, desfigurarte y evanecerte.Recién ahí empezá a ser vos conmigo, con todos, con vos mismo.Recién ahí.
6.10.10
borbotones
seguirán las noches
deambulando una casa vacía
pero tus pasos.
y yo
la casa
el mundo
un sueño
tal vez.
***
no ese tiempo
de ojos abismos.
la noche
puro espacio
sagrado.
***
Belleza niña
éramos aquellos que hoy
no somos.
***
Hubo
dientesarenaunaflorprecesventanaspubisexilio
o no.
***
qué le importa a la noche la luna los siglos
la glorieta la casa no hubo
tal un glaciar
o el viento sucio del otoño.
***
Palacio de sal
escupo la luna
ella sabe que no somos aquellos
ya no.
1.9.10
El enemigo
De vez en cuando me reconozco como mi propio enemigo, y no soy más que el peor villano, la peor trampa para un ser que siempre aspira a casi nada, aunque de vez en cuando me complota, mi propia existencia, la que juega a lastimarme, la que sólo habla de mi y hacia mi.No entiendo breves momentos, no entiendo quietud. A veces busco la excusa para sofocar ese enemigo que habita en mi, busco razones, busco intención, busco lástima por los demás, por mi.
Pero nada encuentro.
3.8.10
Nuevo
Leer en tiempos del celular.
Hablar en tiempos del celular.
Amar en tiempos del celular.
Celular dános tu luz y guíanos por el sendero de la mediocridad mediatizada en toda tu extensión y nunca, nunca nos dejés sin señal...de amor, dirían los nocheros.
2.7.10
1.7.10
13
Tímido bajaba el arroyo
estéril en su cauce
ni siquiera un cementerio
en su ribera.
Tímido entre las grietas
incapaz de erosionar o modificar.
Primero un tumulto de gotas r e f r e s c a n t e s
luego el rumor del golpe del curso
en las rocas grandes.
Así supo el arroyo
dónde estaba el río caudaloso y fértil.
Hacia allí fue
se fundió en él.
Ni el arroyo ni el río
fueron los mismos desde entonces.
estéril en su cauce
ni siquiera un cementerio
en su ribera.
Tímido entre las grietas
incapaz de erosionar o modificar.
Primero un tumulto de gotas r e f r e s c a n t e s
luego el rumor del golpe del curso
en las rocas grandes.
Así supo el arroyo
dónde estaba el río caudaloso y fértil.
Hacia allí fue
se fundió en él.
Ni el arroyo ni el río
fueron los mismos desde entonces.
14.6.10
12
Son casi todos los días de la semana, sus ojos, dos. Aunque bien sabe, que no miramos al costado, no sentimos indiferencia ni somos cacas. Aunque nos excedemos bastante de vez en cuando. Como aquella vez, como esa vez, cuando. Te acordas. Me dicen si me acuerdo. Me preguntaron si los había visto, si lo habíamos mirado. Eran conscientes, si lo eran no sé.Me lo preguntaron, no supe que responder. Seremos más cacas que nunca.Ustedes ya se lo preguntaron, muchas veces.
11
Una semilla es la posibilidad de germinar / Que alguien con brazos abra el zurco en que pueda reposar / El agua me alimentará y el sol me va a guiar / y cuando rompa mi zurco conoceré el mundo.
Yo descubriré / que el agua no fue casual / que alguien me regó / que alguien fue mi tutor.
Entonces querré agradecer a quien me regó y cuidó / Los niños me treparán y los pájaros tendrán en mí su hogar / A los ancianos daré sombra pa matear y recordar / Chicos bermejos me bautizarán con el nombre de su amor y libertad.
Yo querré ofrecer / frutos por doquier / fundirme en tu cuerpo / y esparcir semillas / que generen vida / y espanten a los cuervos / recorrer todos los puertos / transformando puercos.
Yo descubriré / que el agua no fue casual / que alguien me regó / que alguien fue mi tutor.
Entonces querré agradecer a quien me regó y cuidó / Los niños me treparán y los pájaros tendrán en mí su hogar / A los ancianos daré sombra pa matear y recordar / Chicos bermejos me bautizarán con el nombre de su amor y libertad.
Yo querré ofrecer / frutos por doquier / fundirme en tu cuerpo / y esparcir semillas / que generen vida / y espanten a los cuervos / recorrer todos los puertos / transformando puercos.
10
A uno lo prepotearon y le sacaron la bici, la cámara, el celular.
A otra la metieron en una pieza blanca con tubos que le hurgaron el cuerpo.
Otro se apagó de noche sin enterarse que lo extrañaríamos.
Aquel se desbarrancó al frío del invierno y dejó atrás sueños de futbol si los hubo.
Una se quedó en blanco, tiesa, lívida, inutil, vacía.
Era mayo.
Qué me importa el bicentenario.
A otra la metieron en una pieza blanca con tubos que le hurgaron el cuerpo.
Otro se apagó de noche sin enterarse que lo extrañaríamos.
Aquel se desbarrancó al frío del invierno y dejó atrás sueños de futbol si los hubo.
Una se quedó en blanco, tiesa, lívida, inutil, vacía.
Era mayo.
Qué me importa el bicentenario.
10.6.10
9
Había una vez una semilla que creció y se hizo plantita. Llovió. El agua movió la tierra y quedó tumbada sobre el barro. El sol la consolaba pero nada más podía hacer por ella, solo sus tibias palabras.
Eventualmente, sus raíces se fueron secando y la savia se apagó en sus venas.
Se hizo barro.
Así te miro, impotente.
Eventualmente, sus raíces se fueron secando y la savia se apagó en sus venas.
Se hizo barro.
Así te miro, impotente.
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