11.4.10

Un conflicto menos

Después del aguacero, un nudo en la garganta y la sensación de estar mojado hasta el riñón. La necesidad entera de despojo. Un nudo en el pecho o una historia trillada. Siempre la misma cara, detrás del vidrio de la reja la cortina. Una cara estrellada o mejor dicho llena de pecas y la sensación entera de estar vacío con muchas ideas.
Un proyecto anhelado por la historia desenvuelve el nudo de mi garganta y deja un hilo revuelto entre imágenes y sonidos mal sincronizados de un gigante que se escapa entre una multitud de aviones que tiran bombas en la plaza. Nadie asiste en su ayuda y solo se retira sin pedir permiso.
Más allá una frontera débil que endeble acaricia su paso. Lo sostiene y se deja caer en el desasosiego. No me entero, pero lo veo menos claro que antes.
Ahora es un inmenso nudo, más que una madeja, un entramado visible de penas y olvidos.

2 observadores:

Gonzalo dijo...

¡Cuánta lluvia le guardo!

Con mi monosílabo en la frente
reviso y veo
cada fibra separada del músculo
los huesos se abren para dejar la médula a la intemperie...

una dijo...

El agua es un tesoro, sigamos llorando.